domingo 2 de marzo de 2008

El dilema político: ¿intentamos convencer o destruir voto?


En la circunscripción de Barcelona, en las Elecciones Generales del 2004, el PSOE ganó dos diputados más que en las anteriores, CiU y PP perdieron tres cada uno, ERC ganó también tres, e IC-V uno (PP perdía más de un tercio de sus diputados y CIU un tercio exacto, mientras IC-V multiplicaba su presencia por dos y ERC por cuatro!).

Pero, ¿cuál fue la diferencia de votos que obtuvieron las distintas formaciones en esa provincia? En las Elecciones del 2004, respecto a las anteriores, el PSOE ganó 350 mil votos, ERC 300 mil e ICV recogía 30 mil votos más. Por el otro lado, CiU y PP perdieron 90 mil y 120 mil respectivamente. La participación aumentó un 13%, lo que significó 526 mil votos más en 2004 que en el 2000. Cuesta imaginar que una formación política pudiera hacerse con un porcentaje importante de ese voto mientras su electorado dejaba de votarle (los partidos políticos españoles suelen estar bastante anclados en sus posiciones y no realizan giros copernicanos que puedan dar pie a esas situaciones). Por lo tanto, es difícil pensar que un porcentaje significativo del nuevo voto fuera a parar a CiU o el PP, que bajaron en apoyo. Eso querría decir que, si PSOE, ERC y IC-V ganaron, en su conjunto, 680 mil votos y el número de nuevos votantes fue de 526 mil, hubo un transvase entre los que perdieron votos y los que ganaron de 154 mil votos. Por otro lado, si CiU y PP perdieron, en total, 210 mil votos, y 154 mil fueron a parar a las otras formaciones, eso significa que sólo 56 mil personas que votaron a PP o CiU en el 2000, dejaron de ir a votar en el 2004.

Entonces, ¿cuál fue el peso de las diferentes actitudes ciudadanas en el espectacular transvase de escaños que tuvo lugar en el 2004? En la provincia de Barcelona resultó más rentable hacerse con el voto del abstencionista (71%), que intentar convencer al votante del partido contrario (21%) o provocar el desánimo en las filas contrarias (8%).

Desafortunadamente, los políticos saben que el 9 de Marzo (dentro de una semana) será difícil conseguir de nuevo una alta movilización de eso voto “abstencionista”. Es por ello que muchos esperan el efecto inverso al de 2004: mayor peso de la “abstención”, en comparación con la “nueva participación”. Quizás por eso haya tanto político dedicando más tiempo y energías a criticar el trabajo o propuestas hechas por otros, a crear desánimo, que a explicar su propio programa.

En este contexto, vale la pena repasar lo declarado antesdeayer por el Secretario de Comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, al Financial Times: “Toda nuestra estrategia está centrada en desalentar a los votantes […], sabemos que nunca nos van a votar, pero si logramos crear suficientes dudas sobre la economía, la inmigración y las cuestiones nacionalistas, quizás se queden en casa. […] Será complicado incrementar nuestros votos. El PP tiene una imagen muy de derechas en este momento. […] El resultado electoral depende del impacto de ese mensaje”.

Aunque sirva de claro ejemplo, el PP no es el único partido que sigue esa tan extendida estrategia electoral, de dedicarle más minutos al “destruir” que al “convencer”. Por otro lado, el intentar incrementar la abstención en un sufragio en el que se decide quien nos representará en el Congreso y en el Senado, no deja de ser un ejercicio bastante antidemocrático: que la mayor parte posible de la población vote es clave para tener un Parlamento que realmente represente a todo el conjunto de ciudadanos, sus ideas y formas de pensar (y no tener un Parlamento desvirtuado y alejado de la realidad).

La variedad dónde escoger es amplia, y razones para votar hay muchas… Que nadie te desanime!!!


Nota: todos los datos sobre participación y recuentos de votos fueron obtenidos de la página de las Elecciones Generales del 2004 del Ministerio del Interior.

2 comentarios:

Jose dijo...

En Catalunya ya ha empezado a circular un mail pidiendo el voto nulo: "estem farts de votar partits polítics enganyosos i hipòcrites, incitem al conjunt de la població al VOT NUL".

En dicho mail argumentan, muy elaboradamente, el porqué vale la pena votar nulo, y va dirigido a todo aquel que sea "minimamente crítico". Lo más curioso es que dicho mail no está firmado por ninguna asociación o persona. Y yo no digo que el mail haya imperiosamente salido de círculos afines al PP o a otro partido de los que promueven el desánimo en las filas contrarias, pero al no llevar una firma, tampoco lo descarto.

En mi caso, yo lo tengo claro, no voy a reenviar el mail a nadie. Y no sólo porque esté en contra de lo que se pide, sino porque no quiero hacerle el trabajo a nadie: no voy a colaborar a sembrar el desánimo.

"Razones para votar hay muchas, y la oferta es amplia... QUE NADIE TE DESANIME!!!"

Rumi dijo...

Estic d'acord en part amb el teu missatge: no podem quedar-nos a casa, que és el què li interessa al PP. Però si que el què és totalment legítim és votar en blanc, i més en la situació actual de descontentament absolut que hi ha a Catalunya vers qualsevol de les opcions polítiques: PSOE-PSC promeses incomplertes (anti-catalanisme disfressat de Bambi), PP anti-catalanista sense escrúpuls, CiU a la recerca d'un ministeri, ERC massa apalancat al costat del PSC últimament i IC-V satèl·lit d'IU a Espanya... Personalment crec que hi ha moltes altres opcions polítiques, però en aquestes eleccions no crec que estigués malament donar un toc d'atenció a la classe política catalana amb un vot en blanc massiu. Tot i això, deixa'm ser incoherent i informar-te que jo votaré alguna de les opcions polítiques que es presentin al congrés, però serà algún partit d'esquerres i independentista (a vegades mal interpretat com a anti-espanyolista), que n'hi ha uns quants a Catalunya.

Bé crack, espero que el meu comentari contribueixi a enriquir o a empobrir el teu blog, però que almenys contribueixi a fomentar la diversitat d'opinions que hi ha al país (en aquest cas, entès com Espanya, jejeje).

Salut!