Ni Jean-Pierre Léaud, ni el mismísimo Truffaut. Con Zapatero y el PSOE como únicos actores y/o directores, el último golpe de efecto de la precampaña, “los 400 euros”.El pasado domingo Zapatero anunció una nueva ”rebaja fiscal” a recoger en el programa electoral del PSOE y, desde entonces, ya llevamos 4 días de titulares cruzados. ¿De qué se trata? De la “devolución“ (más que devolución es “no-tributación”) de 400 euros de la declaración de la renta. El objetivo de la medida es dar dinero a las rentas medias para reactivar, sobretodo, el consumo y minimizar los efectos de la profetizada/anunciada crisis económica global (o, al menos, de los países occidentales desarrollados).
Viniendo al caso, hoy miércoles se ha publicado en el Financial Times una editorial de Strauss-Kahn, del FMI, donde aconsejaba recortes fiscales en aquellos lugares que se lo puedan permitir, llegando a sugerir la “devolución” a sus contribuyentes del superávit en países con esos resultados fiscales (el caso de España); “la política fiscal a medio plazo debe estar dirigida a prepararse para un día de lluvia; y es ahora cuando está lloviendo”. Desde su punto de vista, si realmente se establece un periodo de ralentización económica, todo hace pensar que resultará largo y difícil resarcirse.
¿Y en España? ¿Qué dicen el resto de partidos y actores sociales? Para Rajoy “el regalo” es “una ocurrencia injusta que carece de sentido común”, que lo único que pretende es “comprar votos de cara a las elecciones”. CiU sigue por el mismo camino afirmando que la “inmoral” e “insensata medida es un insulto a la inteligencia de los ciudadanos”, “maniobra populista para comprar votos”. El PNV no dice nada, y es que a los ciudadanos vascos la deducción fiscal les afecta lo justo; es lo que tiene disponer de su propio sistema tributario propio, que lo que tributas y lo que te devuelven no depende del calor de la campaña por obtener una silla en Madrid. ERC enmarca la propuesta en la pugna por las rebajas fiscales de los dos partidos mayoritarios, poniendo el acento en la “subasta social” que eso significaría. IU también considera la propuesta “injusta, irresponsable y temeraria porque reduce el Estado social”; y advierte de que, de llevarse a cabo, lo socialistas se tendrían que ir olvidando de una posible “negociación [postelectoral] con IU”. Desde ICV, en la misma línea, proponen destinar esos 5.400 millones que costaría la medida a la creación de 2 millones de plazas de guardería pública que permitiría acabar con el déficit actual y universalizar la escolarización de 0 a 3 años. Los sindicatos tampoco han sido benevolentes: para UGT “no se trata una medida progresiva, ya que no favorece más a las rentas más bajas”.El PSOE también ha tenido su turno de réplica. De la Vega argumentaba que la medida “requiere medidas técnicas”, por parte del Ministerio de Hacienda, que impiden su aplicación antes de las elecciones (y comprometer 5400 millones de euros a falta de sólo un mes y medio de la elecciones no es el mejor de los regalos si acaban no siendo ellos los que formen gobierno). Al mismo tiempo, Zapatero explicaba que no se trata de una medida puntual y que “tiene vocación de permanencia”, hasta que se lleve a cabo la anunciada reforma del IRPF. Y de nuevo De la Vega argumentaba que la deducción sería una medida "justa e hiperprogresiva”, ya que “las personas que contribuyen al IRPF con 400 euros o menos no tendrían que pagar nada y la medida tendría un efecto del 100%; mientras que las que contribuyen con 4.000 euros se
beneficiarían en el 10%”, por ejemplo.¿De verdad cree que sería una medida justa y progresiva? De los 20 millones de asalariados que hay en España, sólo 13 millones hacen la declaración de la renta; el resto no lo hace al no llegar sus ingresos al umbral mínimo obligatorio. ¿Sería justo dejar de lado los trabajadores de salarios más bajos? Y los asalariados que hacen declaración recibirían, como máximo, una cantidad igual a la retenida.¿Es progresivo que un salario al que se le retengan 150 euros, por ejemplo, se le devuelvan 150, mientras a Pizarro (segundo de la lista del PP por Madrid y anteriormente presidente de Endesa con un sueldo de más de 3,6 millones de euros, sin contar los 4 millones ganados por la venta de sus acciones, y una indemnización por cese de 9 a 12 millones más) se le lleguen a dar 400 euros? Al mismo tiempo, carece de sentido aplicar esta medida para fomentar el consumo mientras no se da acceso a dicha ayuda a las rentas más bajas: nadie nos asegura que si Botín (por ir al caso extremo) recibe 400 euros de bonificación tras su siguiente declaración de renta, vaya a gastar 400 euros más de los que habría gastado sin esa “ayuda a las familias”, o al consumo; en cambio, seguro que si los 400 euros van a parar a alguien que los necesita para llegar a final de mes, no tardará en ponerlos en circulación, fomentando así el ansiado “consumo”. En cualquier caso, estoy convencido que, entre Botínes (y Pizarros) y el que llega justo a final de mes (que no hace declaración de la renta), los 400 euros (quizás progresistas pero no progresivos) irían bien a más de uno; otra cosa es discutir cómo se podrían distribuir y/o invertir mejor.
Ah! Y si eres autónomo, vete también olvidando de aumentar tu “consumo”... de momento.







