jueves 25 de junio de 2009

La educación y el bisturí.

Hace un par de semanas, el Sr. Escolar ofreció un post titulado "Los hijos de la crisis", en el que abordaba el hecho de que los efectos de la crisis no desaparecerán cuando remonte el PIB. Una de las ideas que subyacían al post es que, por ejemplo, si el mercado laboral se deteriora por la crisis, que nadie piense que va a ser algo pasajero. Santa rita rita rita, el despido libre (o agilizado) que se da no se quita. Y si los sueldos bajan, no te los van a subir, no, cuando se acabe la crisis. Para el Sr. Escolar, "los hijos de la crisis" serían sobretodo los actuales mileuristas, "esa generación que alguien bautizó como “la mejor preparada de la historia de España” y que ahora es probable que sea la primera, desde hace tiempo, que viva peor que la de sus progenitores". Y prosigue con un "nos estafaron cambiándonos una vivienda digna y un empleo estable por la Playstation".

Por un lado, la mejor generación de españoles en gran parte yace todavía en las cunetas o se marchó al exilio, ojalá valiésemos nosotros la mitad o una tercera parte de lo que valían ellos. Por otro, nosotros somos la generación mejor preparada; pero ¿para qué?. Preparada para hacer nada. Sí, somos la generación que sabe más idiomas y que tiene más títulos que no valen una mierda... bueno no, valen mil euros al mes y cuando llegan.

-me he quedado a gusto-


ESTAR PREPARADO, QUE TE PREPAREN.

En el post anterior, ¿más vale prevenir que curar?, me quedé un poco con la sensación de que aceptamos vivir por debajo de nuestras posibilidades, que se nos empuja a ello por nuestro propio bien: para defender nuestra libertad, por la salud propia y ajena, etcétera; en definitiva, para que no nos mutilen -otros-. Sin entrar en el porqué de esa elección, me parece bastante evidente el resultado. Si bien resulta difícil definir los límites, el hastadónde, a los que puede llegar alguien, ¿no es acaso más fácil predecir lo que ese cuerpo NO podrá hacer tras mutilarlo?

Os dejo con este vídeo de una charla corta de Sir Ken Robinson en las TED Conferences. Sobre la educación, o educar podando el árbol.