domingo 5 de julio de 2009

De retazos, miembros y bocados.

En un lugar remoto existió, hace tiempo, una tribu. Un conjunto de personas que poseía, como tantas otras, una impactante y característica gastronomía; hijos de Cronos y cronos al mismo tiempo. Como tantas otras tribus, caníbales, la población concreta de la que les voy a hablar gustaba de comer ser humano, o partes concretas del mismo, siempre bien cocido. Del ser humano muerto, en la mayoría de ocasiones, pero, en otras tantas excepciones, estado de excepción permanente, también de miembros vivos. Aunque intentaban devorar antes al que habitaba fuera de su territorio, no faltaban, en la comunidad, los casos de mutilados y sacrificados para el comunitario sustento. Creyeron que siempre fue así y no podía ser de otra manera y, al percatarse de que la otrora numerosa comunidad, contraproducente apetito, disminuía en número, uno de los líderes, cuya carne era sagrada, no comestible por ser representante del grupo, decidió que ya era el momento, entre bocado y bocado, de llenarse la boca de sonoras palabras. Pronunció, decidió, que había llegado el momento de "Refundar el canibalismo". En definitiva, en sus labios y, por extensión, en su boca, "hacerlo más humano" (sic). Y de los dos humanos que quedaron al final de la refundada vorágine, mirándose desconfiados por saber quién sería el que se comería al otro, peces gordos, por la boca muere y mata, ambos, otrora representantes, perecieron a recíprocos y certeros golpes.

O el último murió de hambre; no recuerdo. Competitiva incompetencia en cualquier caso.

... y desde el principio.



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En otro contexto, dentro de la inexistente sección de "la película de los domingos", dejo aquí este interesante documental que vi no hace mucho. "Workingman's Death", bocatto di cardinale, la película ofrece cinco retazos y un epílogo. Y acaba (pedazo spoiler que me estoy marcando) con un "¿hemos olvidado a alguien en la oscuridad?" que, personalmente, cuando vi el film, me dio bastante rabia (de ahí el spoiler), ya que, a mi parecer, el genial metraje empuja la frase final, el colofón, bastante más lejos. Merece especial mención, también, John Zorn, la banda sonora.

"Workingman's Death" (2005)
Michael Glawogger (122 min.)

Parte 1


Parte 2
http://www.humyo.com/F/8894491-587182523


- el film también está dispongible en el eMule -


*Nota del Traficante: es un problema de traducción, ya que, al parecer, en la versión original, en alemán, la última frase tiene más chicha; más carne en la que hincar el diente.